This is default featured slide 1 title

Go to Blogger edit html and find these sentences.Now replace these sentences with your own descriptions.This theme is Bloggerized by Lasantha Bandara - Premiumbloggertemplates.com.

This is default featured slide 2 title

Go to Blogger edit html and find these sentences.Now replace these sentences with your own descriptions.This theme is Bloggerized by Lasantha Bandara - Premiumbloggertemplates.com.

This is default featured slide 3 title

Go to Blogger edit html and find these sentences.Now replace these sentences with your own descriptions.This theme is Bloggerized by Lasantha Bandara - Premiumbloggertemplates.com.

This is default featured slide 4 title

Go to Blogger edit html and find these sentences.Now replace these sentences with your own descriptions.This theme is Bloggerized by Lasantha Bandara - Premiumbloggertemplates.com.

This is default featured slide 5 title

Go to Blogger edit html and find these sentences.Now replace these sentences with your own descriptions.This theme is Bloggerized by Lasantha Bandara - Premiumbloggertemplates.com.

domingo, 10 de enero de 2016

Si no fuese porque no debo,
me quedaría a amarte otro rato,
a enamorarme de ti otro poco...

Recordar es el acto más masoquista que conozco.

Nunca nos damos cuenta de las vueltas que da la vida. Cuando queremos mirar atrás para recordar, sólo vemos cómo hemos crecido y aprendido de nuestros errores, aunque los sigamos cometiendo, pues la razón a veces es débil. Y es que la vida es así. En tu vida pasan miles de personas.  Hay muchas con las que seguramente hayamos pasado muchos momentos o sólo los necesarios para ser inolvidables, que al final sólo se quedan en eso, en momentos del pasado. Algunos de ellos se olvidan con el tiempo y aparecen en tu memoria de vez en cuand como una estrella fugaz, porque hay algo, ni que sea en una milésima  de segundo, que te recordará a aquellos días que pasamos con ciertas personas donde amamos la vida.

Otras, permanecen a tu lado el tiempo necesario para hacerte abrir los ojos y enseñarte nuevas fronteras, nuevos caminos y nuevas salidas. Parecen ángeles, que con el tiempo no sabes dónde estás ni de dónde han venido. Muy pocas son las que se quedan grabadas a fuego en tu memoria, en tu piel y en tu corazón; esas que te marcan, que te dejan huella, que las tienes en tu mente gran parte del tiempo, y piensas, piensas en ellas siempre; sonríes, lloras, vuelves a estimular el dolor o la alegría que dejaron en ti cuando se fueron, pero te gusta recordarlas. Esas personas que llegaron a tu vida de una forma inesperada y te enseñaron a amar sufriendo, y que amores que matan nunca mueren; tu primer amor; tu primer beso; tu primera relación.

Hablo de esas personas que te tendieron una mano para agarrarte cuando te caías, para que tu caída fuera menos dolorosa aunque cayeras; siempre supieron aconsejarte, que estuvieron cuando te importaban y cuando te olvidaste de ellos. Al fin y al cabo, esas son las que siempre vamos a recordar y por las que vale la pena mirar hacia atrás. Porque, queramos o no, tenemos que aceptar que nunca una persona es eterna en tu vida, las personas son pasajeras y es difícil mantenerlas a tu lado por mucho que te esfuerces: el tiempo pasa, las personas cambian y los recuerdos son lo único eterno.

Antes de terminar este relato debo añadir que nadie entra en tu vida por casualidad y aquellas grandes personas que nos cambiaron nuestras vidas, deberían de estar eternamente en nuestro corazón, aún sin poder verlas ni tenerlas en nuestro día a día.

martes, 29 de septiembre de 2015

No cambié. Sólo aprendí.Y aprender no es cambiar, es crecer.



"¿Quién soy yo?" es probablemente la pregunta más desconcertarte, profunda, difícil, emocionante e interesante que me puedo hacer a mí misma.
No sé si realmente existe una forma de decir quién soy y cómo me veo.
Podría decir lo típico, las cosas básicas que se preguntan cuando no conoces a alguien: me llamo Lídia Tomás, tengo 15 años, nací en Zaragoza y actualmente estoy estudiando cuarto de secundaria.
Pero claramente eso sólo es decir mi nombre, mi edad, de dónde vengo y qué estudio. No refleja nada sobre mí, sobre mi forma de ser.
Aunque una de las cosas que más disfruto hacer es escribir, tratar de describirme a mí misma es algo que me resulta muy complicado. No sé bien qué decir, cómo empezar y qué contar. Pero voy a intentarlo. No sé qué saldrá, pero si después de tantas idas y vueltas para encontrar las palabras justas logran tener una mínima idea de quién soy, me doy por satisfecha.
Entonces, ¿qué puedo decir de mí? De lo que veo cada día al mirarme en el espejo. Puedo contar que soy una persona curiosa, que necesita llenarse de cosas nuevas, aprender con cada paso, con cada persona que encuentro en el camino. Soy inquieta, me encantan las cosas extremas y, a veces, puedo ser algo inconsciente. No suelo pensar demasiado las cosas y prefiero correr riesgos antes de tener que preguntarme "¿Qué hubiera pasado si..?"
Soy torpe y distraída. Sueño con viajar mucho y, a menudo, mis amigas entre risa y risa me preguntan cómo lo haré para viajar en sitios desconocidos si soy capaz de perderme por cuatro calles. Pero yo disfruto perdiéndome y creo que por eso soy así, porque es la forma que encuentro para sorprenderme, para aprender y descubrir. Cada vez soy más ambiciosa, y sé que puedo lograr lo que quiero en corto, mediano o largo plazo.
No sirvo para hacer lo que es socialmente correcto, ni para vivir la vida que todos creen que hay que vivir, lo que está bien visto y se considera "normal". Si eso significa estar loca, soy una loca feliz.
Hay algo de lo que estoy muy convencida, nací para ser libre, para luchar por las cosas que quiero, ya tenga quince o cuarenta años. Siempre debemos hacer caso a nuestro corazón.
También soy romántica y cariñosa, aunque ser así me ha llevado muchos problemas. Me encariño fácilmente de las personas y casi siempre de esa clase de personas que llegan, dejan huella y se van sin avisar. Supongo que debo aprender que hay personas destinadas a estar en nuestro corazón, pero no en nuestras vidas. Pero qué se yo, sólo soy una adolescente que no tiene experiencia suficiente sobre la vida, que trata de ir superando los obstáculos que se le presenta en el ccamino.
Así pues, me reflejo en el espejo como todos, pero cada uno tiene una visión distinta de sí mismo y una manera diferente de disfrutar la vida.
Espero que mi mañana esté lleno de felicidad y sueños que hacer realidad y saber siempre que hay que saber ganar con humildad, perder con dignidad y disfrutar con moderación.